Hace 15 días dijimos "Adorni es un síntoma", porque su caso lo trasciende y hasta lo critican los periodistas más oficialistas. Pero la soberbia y el tono agresivo tanto de Milei como de su jefe de Gabinete agravan el disgusto que ya registran las encuestas, y ese es el mayor talón de Aquiles del Gobierno: colocar a su arrogancia como una virtud. Leer más
